Pajarraquera

| domingo, 23 de agosto de 2009

El hambre le pudo al calor.

1 comentarios:

Luismi dijo...

Eeeeeeeh... esa me la conozco!. Es verdad que estos buitres nos salvaron la mañana, porque las puñeteras pescadoras del Guadalcacín, no nos dejaron acercarnos como es debido.